Inflación y precios
Seguimos el IPC nacional, las aperturas que el organismo publica y, cuando existen, los índices provinciales comparables. El trabajo diario distingue el número general, las divisiones de mayor incidencia y el carácter provisorio o definitivo del dato. También entran precios regulados y referencias sectoriales cuando el calendario oficial o una cámara las suelta con documento. No adelantamos el índice. La pieza sale con el comunicado en la mano y con la tabla de la serie, para no citar un subtítulo que la planilla no sostiene.
Indicadores que se siguen: IPC, divisiones, incidencias, índices provinciales cuando hay serie.
Política monetaria y cambiaria
El recorte cubre decisiones de tasa, pases, operatoria de liquidez y los distintos tipos de cambio que el BCRA y el mercado formal publican. Cada concepto se nombra como en el documento de origen. Un comunicado de intervención no se traduce, sin más, en un stock de reservas. Las lecturas de pasivos remunerados van en una línea distinta a la de las reservas brutas. El lector debe poder volver al cuadro citado.
Indicadores que se siguen: Tasas de referencia, liquidez, tipos de cambio, comunicados del BCRA.
Fiscal y deuda
Resultado, ingresos, gastos, financiamiento y vencimientos, con la fuente del Ministerio de Economía, de la Oficina Nacional de Presupuesto o del organismo que publique la serie. El boletín marca si el número es caja, devengado o un estimado de campaña. La deuda se sigue por instrumento y por moneda cuando el documento trae esa apertura. No convertimos un mes en un escenario anual.
Indicadores que se siguen: Resultado fiscal, recaudación, financiamiento, perfil de vencimientos.
Actividad y empleo
EMAE, industria, construcción, comercio y las encuestas de mercado de trabajo que publica el INDEC u otros organismos del calendario. Importa tanto el nivel como la revisión posterior. Un adelanto se rotula como adelanto. Las ramas se citan cuando el organismo las destaca o cuando el perímetro del contratante las pide. El empleo se lee con la encuesta correspondiente, no con un proxy improvisado.
Indicadores que se siguen: EMAE, IPI, ISAC, EPH y series sectoriales de actividad.
Agro y agroindustria
Granos, carnes, lácteos y economías regionales, con datos de ministerios, bolsas, cámaras y organismos sanitarios. El seguimiento combina cantidades, precios de referencia y normas que afectan la comercialización. Un dato de embarque no se presenta como cosecha, ni un precio de pizarra como promedio nacional. Cuando la fuente es una bolsa, se nombra la plaza.
Indicadores que se siguen: Cosecha y comercialización, pizarras, faena, exportaciones agroindustriales.
Energía y minería
Hidrocarburos, electricidad, renovables y minería (incluido el litio) con series de secretarías, reguladores y empresas que publican resultados. El recorte mira producción, precios regulados, exportaciones e importaciones energéticas y novedades de permisos. Un anuncio de inversión entra cuando hay documento; si solo hubo una declaración en un escenario, se rotula como declaración.
Indicadores que se siguen: Producción, precios regulados, balance energético, permisos mineros.
Comercio exterior
Balanza comercial, rubros, precios y cantidades, más las normas aduaneras y de administración de comercio que cambian el dato. El trabajo diario separa el saldo del mes de la historia de un complejo exportador. Si el organismo publica índices de precio y cantidad, van junto al titular. Las provincias aparecen cuando hay apertura geográfica confiable.
Indicadores que se siguen: ICA, rubros, índices de precio y cantidad, normas de comercio.
Finanzas y mercado de capitales
Bancos, liquidez, crédito, bonos y acciones, con datos del BCRA, de la Comisión Nacional de Valores y de los mercados donde se concertan las operaciones. Citamos precios y volúmenes de rueda con la plaza y el cierre. No armamos recomendaciones de cartera. Un balance bancario se lee como documento contable, no como señal de compra.
Indicadores que se siguen: BCRA, CNV, volúmenes y precios de rueda, crédito al sector privado.
Provincias y economías regionales
El promedio nacional deja afuera corredores productivos enteros. Cubrimos jurisdicciones con la estadística que cada una publica y con las aperturas regionales de organismos nacionales. Comparar provincias exige una nota metodológica: no todos los índices se construyen igual. El perímetro se acuerda por jurisdicción, porque veinticuatro calendarios no se siguen con la misma profundidad sin recorte.
Indicadores que se siguen: Cuentas provinciales, índices locales, actividad regional, normas de distrito.
Regulación y marco normativo
Decretos, resoluciones, pliegos, consultas públicas y boletines que cambian reglas de precios, comercio, energía o mercado de capitales. El hecho es el texto publicado; el análisis, cuando existe, va aparte. Seguimos el Boletín Oficial y los sitios de los reguladores del perímetro. Un proyecto no se trata como norma vigente.
Indicadores que se siguen: Boletín Oficial, reguladores, pliegos, consultas públicas.